El sector de las renovables ha logrado su deseo ampliamente reclamado: la desaparición del (mal llamado) impuesto al sol, o peaje. El real decreto-ley aprobado hoy por el Gobierno, incluye la desaparición de cualquier tipo de peaje y cargo para el autoconsumo y establece la simplificación administrativa para la puesta en marcha de este tipo de instalaciones, que en estos momentos apenas supera el millar. Hasta ahora lo más engorroso del autoconsumo eran las trabas burocráticas y técnicas que obligaban, además de hacer mucho papeleo a trabas como tener que instalar un segundo contador que recogiera la energía que se generaba aunque no se fuera a conectar la instalación a la red.
Ahora, con el nuevo decreto ese segundo contador ya no será necesario, tampoco habrá que pedir permiso a las compañías eléctricas para conectarse a la red si no se va a verter energía en el sistema y en pequeñas instalaciones se contempla compensar al autoconsumidor por la energía que le sobre, aunque el sistema para hacerlo aún está por desarrollar.
Otra novedad importante es que ahora varios consumidores van a poder conectarse a una misma instalación, por ejemplo en una comunidad de vecinos.
Si las cosas se hacen bien, el autoconsumo sí que puede convertirse en una alternativa, no sólo ecológica, sino también rentable. El coste de la instalación, asegura, puede amortizarse en unos 6 años y la vida útil de los panelas es de 30, lo que da más de dos décadas de importantes ahorros energéticos o incluso energía gratis.